¿Quieres algo único? Prueba Witch House.

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El witch house es uno de esos géneros que parecen nacidos de internet: un poco misterioso, un poco inquietante e innegablemente extraño. Surgió a finales de la década de 2000, no en clubes ni emisoras de radio convencionales, sino en los rincones de foros musicales online, perfiles de MySpace y las escenas DIY que prosperaron gracias a la experimentación digital.

En esencia, el witch house es una mezcla de ambientes oscuros y espeluznantes con ritmos lentos e hipnóticos. Imagina ritmos de hip-hop entrecortados, ralentizados al mínimo, mezclados con sintetizadores inquietantes, voces distorsionadas y capas de reverberación. Es como música para una sesión espiritista en un almacén en ruinas. La estética es tan importante como el sonido: las bandas suelen usar símbolos crípticos en sus nombres, como † o △, y adoptan visuales inspirados en imágenes ocultistas, distorsiones de la era VHS y gráficos con fallos.

Donde todo comenzo

El término "casa bruja" surgió como una especie de broma. Imagínate: tienes a un grupo de artistas experimentales haciendo música demasiado oscura para ser chillwave, demasiado onírica para ser industrial y demasiado extraña para encajar perfectamente en cualquier categoría existente. Adoptaron el nombre porque les pareció una broma interna, un guiño al ambiente oscuro y burlón de la escena.

Artistas como Salem (a menudo considerado el rostro del género), oOoOO y White Ring ayudaron a definir el sonido inicial del witch house. Salem, en particular, se hizo famoso por su mezcla de ritmos aturdidos y letras medio rapeadas, medio murmuradas, que parecían transmitidas desde otra dimensión.

El ascenso y la caída (¿y tal vez el resurgimiento?)

El witch house tuvo un breve auge a principios de la década de 2010. Se convirtió en el sonido de fiestas underground y campañas de moda vanguardistas. Pero, como ocurre con muchos géneros de nicho, el revuelo fue a la vez una bendición y una maldición. Una avalancha de imitadores y la naturaleza inherentemente consciente, casi paródica, del género dificultaron su mantenimiento.

Aun así, el witch house nunca desapareció del todo. Su influencia se percibe en la música electrónica y experimental moderna, y su filosofía DIY perdura en innumerables microgéneros. Para muchos, no se trataba solo de la música; se trataba de un estado de ánimo, una vibra y una estética que resulta atemporal y misteriosa.

Entonces, aunque Witch House quizás no domine las listas, siempre está ahí en las sombras, esperando el momento adecuado para lanzar su hechizo nuevamente.